Nuevas señales en ciclorrutas de Bogotá: ¿una solución efectiva o un gasto inútil?
18 de Julio de 2025
La Alcaldía instala señalización para prohibir motos eléctricas, pero la falta de claridad legal genera dudas

En un esfuerzo por proteger a los ciclistas y preservar las ciclorrutas como espacios exclusivos para bicicletas, Bogotá ha comenzado a instalar nuevas señales de tránsito que prohíben el paso de motos eléctricas, ciclomotores y tricimotores. Sin embargo, esta iniciativa ha suscitado interrogantes sobre su eficacia, especialmente tras la reciente aprobación de la Ley 2486 de 2025, que permite el uso de ciertos vehículos eléctricos en estas vías.
La Ley 2486, sancionada en 2025, autoriza la circulación de vehículos eléctricos livianos con potencia inferior a 1,000 vatios y velocidad máxima de 25 km/h en ciclorrutas, pero deja la regulación específica a los municipios. Esta ambigüedad ha generado confusión, ya que el Ministerio de Transporte aún no ha emitido una normativa clara, lo que dificulta la aplicación uniforme de la ley en el ámbito local.
La Secretaría Distrital de Movilidad ha decidido mantener las restricciones locales que prohíben el acceso de estos vehículos a las ciclorrutas de Bogotá. “Hasta que exista una reglamentación nacional clara, continuaremos aplicando nuestras medidas de control y restricción”, afirmó un portavoz de la entidad. Para reforzar esta postura, se han instalado señales en 108 puntos estratégicos de 14 localidades, acompañadas de operativos de vigilancia y sanciones a infractores.
A pesar de estas acciones, expertos en movilidad urbana, como Jorge Reina, advierten que la falta de coordinación entre el gobierno nacional y el distrital podría limitar el impacto de las señales. “Sin una normativa unificada y controles efectivos, las señales corren el riesgo de ser ignoradas, y la inversión podría percibirse como un gasto sin resultados concretos”, señaló Reina, destacando la necesidad de claridad legal.
Las autoridades locales, por su parte, defienden las medidas como un paso proactivo para evitar accidentes y garantizar la seguridad. “La ley nacional abrió una puerta, pero no reguló la convivencia en las ciclorrutas. Nosotros estamos actuando con medidas visibles para proteger a los usuarios”, indicaron desde la Secretaría de Movilidad, enfatizando la importancia de prevenir riesgos antes de que se materialicen.
Los ciclistas de Bogotá han recibido con agrado la instalación de las señales, considerándolas un esfuerzo para mantener las ciclorrutas seguras. Sin embargo, muchos coinciden en que, sin campañas educativas y una vigilancia constante, las señales podrían ser insuficientes para disuadir a los conductores de motos eléctricas. La incertidumbre legal y la falta de pedagogía continúan alimentando el debate sobre el futuro de la movilidad sostenible en la capital.
⇒Foto: Alcaldía de Bogotá